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miércoles, 9 de marzo de 2011

LARGA VIDA AL MAESTRO!


Los invito a leer èstas inteligentes y punzantes reflexiones del maestro uruguayo.

C.D.


Eduardo Galeano: sobre la independencia como dignidad

Días atrás, el 22 de Febrero, para ser más precisos, Eduardo Galeano recibió de manos de Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal de México elDiploma de Honor y Medalla 1808 en reconocimiento a su trayectoria. En una ceremonia realizada en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el autor de Las venas abiertas de América Latina mostró su gratitud con México y manifestó su solidaridad con el país ahora que esta tierra entrañable es víctima de la hipocresía del narcosistema universal, donde unos ponen la nariz y otros los muertos, y unos declaran la guerra y otros reciben los tiros. A continuación, sus palabras:
Foto: Francisco Olvera (La Jornada, México)

LA INDEPENDENCIA ES OTRO NOMBRE DE LA DIGNIDAD
Eduardo Galeano

Quiero dedicar este homenaje a la memoria viva de dos Carlos: Carlos Lenkersdorf y Carlos Monsiváis, amigos muy queridos que ya no están, pero siguen estando.

Y empiezo por decir gracias: Gracias, Marcelo, por este regalo, esta alegría. Te digo gracias en nombre propio y también en nombre de los muchos sureños que jamás olvidarán su gratitud a México, el país de su exilio, refugio de perseguidos en los años de mugre y miedo de nuestras dictaduras militares.

Y quiero subrayar que México merece, por eso y por muchos otros motivos, toda nuestra solidaridad, ahora que esta tierra entrañable está siendo víctima de la ... (clic abajo en más información)
hipocresía del narcosistema universal, donde unos ponen la nariz y otros ponen los muertos, y unos declaran la guerra y otros reciben los tiros.
Este acto generoso me honra por venir de quien viene. La ciudad de México está a la vanguardia en la lucha por los derechos humanos, en un amplio abanico que va desde la diversidad sexual hasta el derecho a respirar, que ya parecía perdido.
Y mucho me honra recibir esta ofrenda, porque mucho tiene de desafío: en nuestros países la independencia plena es todavía, en gran medida, una tarea por hacer, que nos convoca cada día.
En la ciudad de Quito, al día siguiente de la independencia, una mano anónima escribió en una pared: Último día del despotismo y primero de lo mismo.
Y en Bogotá, poco después, Antonio Nariño advertía que el alzamiento patriótico se estaba convirtiendo en baile de máscaras, y que la independencia estaba en manos de caballeros de mucho almidón y mucho botón, y escribía: Hemos mudado de amos.
Y el chileno Santiago Arcos comprobaba, desde la cárcel:
–Los pobres han gozado de la gloriosa independencia tanto como los caballos que en Chacabuco y Maipú cargaron contra las tropas del rey.
Todas nuestras naciones nacieron mentidas. La independencia renegó de quienes, peleando por ella, se habían jugado la vida; y las mujeres, los analfabetos, los pobres, los indios y los negros no fueron invitados a la fiesta. Aconsejo echar un vistazo a nuestras primeras Constituciones, que dieron prestigio legal a esa mutilación. Las Cartas Magnas otorgaron el derecho de ciudadanía a los pocos que podían comprarlo. Los demás, y las demás, siguieron siendo invisibles.
Simón Rodríguez tenía fama de loco, y así lo llamaban: El loco. Decía locuras, como éstas:
–Somos independientes, pero no somos libres. La sabiduría de Europa y la prosperidad de los Estados Unidos son, en nuestra América, dos enemigos de la libertad de pensar. Nuestra América no debe imitar servilmente, sino ser original.
Y también:
–Enseñemos a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón: no a la autoridad como los limitados, ni a la costumbre como los estúpidos. Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra.
Don Simón decía locuras, y hacía locuras. Allá por mil ochocientos veinte y pico, sus escuelas mezclaban a los niños y a las niñas, a los pobres y a los ricos, a los indios y a los blancos, y también unían la cabeza y las manos, porque enseñaban a leer y a sumar, y también a trabajar la madera y la tierra. En sus aulas no se escuchaban los latines de sacristía y se desafiaba la tradición del desprecio por el trabajo manual. Poco duró la experiencia. Un clamor de indignadas voces exigía la expulsión de este sátiro que ha venido a corromper a la juventud, y el mariscal Sucre, presidente del país que ahora llamamos Bolivia, le exigió la renuncia.
A partir de entonces, anduvo a lomo de mula, peregrinando por las costas del Pacífico y las montañas de los Andes, fundando escuelas y formulando preguntas insoportables a los nuevos dueños del poder:
–Ustedes, que imitan todo lo que viene de Europa y de los Estados Unidos, ¿por qué no les imitan la originalidad, que es lo más importante?
Este viejo vagabundo, calvo, feo y barrigón, el más audaz y el más querible de los pensadores de América, estaba cada día más solo, y solo murió.
A los ochenta años, escribió:
–Yo quise hacer de la tierra un paraíso para todos. La hice un infierno para mí.
Simón Rodríguez fue un perdedor. Según la escala de valores de este mundo, que sacraliza el éxito y no perdona el fracaso, los hombres como él no merecen memoria.
Pero, ¿acaso no está vivo don Simón en la energía de dignidad que hoy recorre nuestra América de norte a sur? ¿Cuántos hablan por su boca, aunque no lo sepan, como hablaba en prosa aquel personaje de Molière que no sabía que hablaba en prosa?
¿Acaso don Simón no nos sigue enseñando, un siglo y medio después de su muerte, que la independencia es otro nombre de la dignidad? Es verdad que todavía pesa, y mucho, la herencia colonial, que aplaude la copia y maldice la creación y admira, como denunciaba don Simón, las virtudes del mono y del papagayo. Pero también es verdad que son cada vez más los jóvenes que sienten que el miedo es una cárcel humillante y aburrida, y libremente se atreven a pensar con sus propias cabezas, sentir con sus propios corazones y caminar con sus propias piernas.
Yo no creo en Dios, pero sí creo en el humano milagro de la resurrección. Porque quizás se equivocaban aquellos dolientes que se negaban a creer en la muerte de Emiliano Zapata, y creían que se había marchado a Arabia en un caballo blanco, pero sólo se equivocaban en el mapa. Porque a la vista está que Zapata sigue vivo, aunque no tan lejos, no en las arenas de Oriente: él anda cabalgando por aquí, aquí cerquita nomás, queriendo justicia y haciéndola.
Y fíjense ustedes lo que ha ocurrido con otro perdedor, José Artigas, el hombre que hizo la primera reforma agraria de América, antes que Lincoln y antes que Zapata.
Hace casi dos siglos, él fue vencido y condenado a la soledad y al exilio. En años recientes, la dictadura militar del Uruguay le erigió un ampuloso mausoleo, queriendo encerrarlo en cárcel de mármol. Pero cuando la dictadura intentó decorar el monumento con algunas de sus frases, no encontró ninguna que no fuera subversiva. Ahora el mausoleo tiene fechas y nombres de batallas, y ninguna frase. Involuntario homenaje, involuntaria confesión: Artigas no es mudo, Artigas sigue siendo peligroso.
Cosa curiosa: con tantos vivos que hablan sin decir, en nuestras tierras hay muertos que dicen callando.
Bienaventurados sean los perdedores, porque ellos cometieron la insolencia de amar a su tierra, y por ella se jugaron la vida. Pero está visto que el patriotismo es el honorable privilegio de los países dominantes: sólo los que mandan tienen el derecho de ser patriotas. En cambio, los países dominados, condenados a obediencia perpetua, no pueden ejercer el patriotismo, so pena de ser llamados populistas, demagogos, delirantes: nuestro patriotismo se considera una peste, peste peligrosa, y los amos del mundo, que nos toman examen de Democracia, tienen la mala costumbre de conjurar esta amenaza a sangre y fuego.
Bienaventurados sean los perdedores, porque ellos se negaron a repetir la historia y quisieron cambiarla.
Bienaventurados sean los perdedores, y malditos sean quienes confunden el mundo con una pista de carreras y lanzados a las cumbres del éxito trepan lamiendo hacia arriba y escupiendo hacia abajo.
Bienaventurados sean los indignados, y malditos sean los indignos.
Maldita sea la exitosa dictadura del miedo, que nos obliga a creer que la realidad es intocable y que la solidaridad es una enfermedad mortal, porque el prójimo es siempre una amenaza y nunca una promesa.
Bienaventurado sea el abrazo, y maldito sea el codazo.
Sí, pero… Cuántos perdedores, ¿no?
Cuando algún periodista me pregunta si soy optimista, yo contesto, sinceramente:
–A veces. Depende de la hora.
Siempre me parecieron más bien inhumanos los optimistas full time.
Creo que el desaliento es un derecho humano, y de algún modo es también la prueba de que somos humanos, porque no sufriríamos el desaliento si no tuviéramos aliento.
Hay que reconocer que no es muy alentadora la realidad, que tiene la jodida costumbre de recompensar a los exprimidores del prójimo y a los exterminadores de la tierra, el agua y el aire. Y en cambio, las más apasionantes aventuras de transformación de la realidad suelen quedarse a mitad de camino, o se extravían y se pierden, y muchas veces terminan mal.
Hay que reconocerlo, digo, pero también cabe preguntar: Cuando esas lindas experiencias colectivas terminan mal, ¿de veras terminan? ¿No hay nada que hacer, sólo nos queda resignarnos y aceptar el mundo tal cual es, como si fuera destino? Hace pocos años, se puso de moda la teoría del fin de la historia. Más de uno se tragó ese sapo, a pesar de que el sentido común nos demuestra, con poderosa sencillez, que la historia nace de nuevo cada mañana.
Lo mejor de este asunto de vivir está en la capacidad de sorpresa que la vida tiene. ¿Quién podía presentir que los países árabes iban a vivir este huracán de libertad que están ahora viviendo? ¿Quién iba a creer que la plaza de Tahrir iba a dar al mundo esta lección de democracia? ¿Quién iba a creer lo que ahora puede creer ese muchachito plantado en la plaza durante días y noches, cuando dice: Nadie nos va a mentir nunca más?
Al fin y al cabo, cuando la historia dice adiós, o eso parece decir, ella nos está diciendo, o al menos murmurando: hasta luego, hasta lueguito, nos estamos viendo.
Y yo me despido de ustedes, ahora, que ya es hora, como la historia me enseñó, diciéndoles gracias, diciéndoles: hasta luego, hasta lueguito, nos estamos viendo.

Articulo extraido de http://www.atilioboron.com/

miércoles, 16 de junio de 2010

MINISTROS PROceso.

Este articulo es del año 2008, pese a su antiguedad lo publico ya que dos años despues las autoridades del gobierno porteño continuan con el desmantelamiento de las escuelas publicas.
Espero que sirva.
Hasta pronto.-
C.D.

Día tras día, se niega el derecho a los niños a ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños.

Eduardo Galeano

“La era esta pariendo un corazón no puede más, se muere de dolor y hay que acudir corriendo pues se cae el porvenir. En cualquier selva del mundo en cualquier calle. Debo dejar la casa y el sillón, la madre vive hasta que muere el sol y hay que quemar el cielo si es preciso por vivir por cualquier hombre del mundo por cualquier casa”

Silvio Rodríguez


.Estas palabras que tanto me han costado escribirlas a causa de la falta de tiempo tienen como objetivo disparar en quien las lee un tiempo para reflexionar el mundo en el que hoy vivimos. Entre tanto caos, entre tanta violencia verbal y física, las ideas que nos dejaron nuestros mártires de la liberación necesitan ser refutadas y llevadas a la practica por aquellos que sienten que la creación de un hombre nuevo es posible. Cuando uno esta involucrado en la educación tiene el deber de llevar a cabo esa maravillosa profesión con total objetividad, enseñando la palabra transformadora. Asimismo los profesionales de la educación tienen que ser consientes de que en sus manos esta el cambio, aunque los golpeen a diario nuestra única esperanza es la escuela es la única manera de resistir.El poder no quiere intelectuales de la educación quiere emisores de sus canalladas de esa forma seguirán colocando a sus herederos en sus respectivos tronos.Derribemos todos los mitos y luchemos para que todo lo que nos están robando a diario vuelva a ser nuestro.Este trabajo esta dedicado a todos los docentes que día a día trabajan para un mundo mejor y especialmente a Carlos Fuentealba heroico hombre asesinado por la represión que impera en el poder gubernamental.A los canallas que nos llaman subversivos por no “acatar el orden”, por querer ser libres, por cantar canciones, por leer libros liberadores, acá estamos mas vivos que nunca y en pie de guerra, no nos rendiremos, seguiremos luchando y en el frente en donde ustedes se encuentren, ahí estaremos nosotros, estaremos en frente de ustedes listos para la lucha.Este año el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires ha creado un documento en el cual intenta crear nuevas herramientas para la mejora de la escuela en nuestra ciudad. Cabe aclarar que el texto es irrisorio desde el principio hasta el final. Los creadores del PROYECTO ESCUELA (que hoy reemplaza al viejo PEI) han abordado el problema educativo como si las condiciones estuviesen dadas para tomar esas supuestas herramientas.No se si estos señores nos han tomado por estúpidos a los que nos dedicamos a la educación, o tal vez piensan que el Proyecto Escuela se puede llevar a cabo sin ningún problema. El señor Ministro de Educación y sus asesores no tuvieron en cuenta que la institución escuela ha perdido todo tipo de legitimidad, pareciera ser que en “sus visitas vidrieras” perdón, sus “visitas por las escuelas” estos señores no visualizan las paredes destrozadas llenas de humedad, las estufas apagadas, las aulas superpobladas, los sectores improvisados para utilizarlos como comedores escolares como por ejemplo un salón de actos, cocineras que van a desempeñar sus tareas a otro establecimiento para después llevar el almuerzo a la escuela que no tiene gas, docentes con tantas funciones que no pueden completar ni una, etc., etc. La lista es extensa y no hay sentido llenar hojas con problemas que todos vemos y nuestros dirigentes no lo quieren hacer.El Proyecto Escuela nos convoca a indagar los problemas de la actual escuela para llegar en un futuro a la escuela que queremos. El primer problema es que cada gestión tiene su estereotipo de escuela y nunca se llega a ninguna idea de cómo queremos que sea nuestra escuela. Claro esta, que los más perjudicados son los escolares y los docentes que no saben para donde ir. Desde un escritorio es fácil pensar la escuela soñada para nuestra cuidad, a veces lo hago pero no se me ocurre volcarlo como un nuevo Proyecto Escuela.En una de sus partes el documento explicita que el proyecto tensa a la institución a identificar problemas. Los problemas ya los sabemos, no hace falta identificarlos, la clave esta en pensar a la escuela de otra forma, mucho mas amplia, menos politizada y mucho mas inclusiva. Ampliarnos a pensar la escuela provoca mucho mas esfuerzo hoy en día la pereza impera en nuestro sistema educativo.Siempre definimos la solución de los inconvenientes de la misma forma, criticando a la gestión anterior y proponiendo nuevas estrategias que generan una incertidumbre tan grande que nos detiene a los profesionales de la educación.La escuela ha sido herida de gravedad por el sistema imperfecto que comandan los dueños del mundo, este mismo sistema perverso ha aniquilado a la familia, esta destruyendo a la sociedad. Abordamos los problemas escolares desde el presente sin mirar hacia atrás, preguntamos por que la violencia esta en las escuelas, inmediatamente pienso cómo no va a estar la violencia en ella si en la sociedad es la que decide como sigue cursando el mundo, si los medios de comunicación nos muestran como un señor invade países como método preventivo para evitar el terrorismo, cómo nuestros chicos no van a ser violentos si todos los domingos jugadores e hinchas de futbol provocan actos de violencia desmedidos que son emitidos en todos los medios. Cómo nuestros niños no van a ser violentos si los videos juegos premian a quien mata mas personas.Continuando con el análisis del documento, en el punto número cinco párrafo seis éste propone unos ejemplos sobre la participación de los padres en la escuela. El proyecto no tiene en cuenta que más del 70% de la población escolar (siempre dirigiéndonos a la educación estatal) viene de un hogar en donde los padres trabajan más de doce horas diarias o tal vez los padres están separados o más trágicos aun, los padres no existen. Cómo vamos a pedirle a uno de nuestros niños que asistan a la escuela con sus padres si algunos trabajan por la mañana y cumplen el horario escolar por la tarde para ingerir quizás la única ración diaria. El problema no esta en la escuela, sino en la involución de la humanidad.Paulo Freire decía: “(…) es preciso aprender a ser coherente. De nada sirve el discurso competente si la acción pedagógica es impermeable al cambio.”Estamos en emergencia mundial, tenemos que ser capaces de encontrar una nueva manera de pensar la humanidad, no podemos cometer los mismos errores del pasado. La humanidad necesita cambios urgentes, la economía política tendrá que ser repensada, no podemos vivir en un país en donde la producción actual de alimentos sirve para llenar doce veces más los estómagos vacios de los habitantes Argentinos. Sin embargo miles de estos mueren de causas evitables producto de una mala o quizás nula alimentación. Vasta con salir a caminar por la cuidad y ver sin necesidad de buscar la miseria que nos rodea. Entonces ¿qué hacemos? Pensamos la escuela o indagamos de qué manera puede responder un niño que no sabe si va a cenar cuando salga de esta. Con estómagos vacios no podemos pretender que nuestros alumnos tengan ganas de aprender. Hay algo que los dueños del mundo no tienen en cuenta, ellos no saben el dolor que siente un analfabeto, la humillación que los abruma cuando tiene que leer una carta y le pide a la persona mas cercana a ellas que lo hagan por el.En un país en donde la Educación esta deteriorada es muy difícil pretender que cualquier proyecto escolar se lleve a cabo.Claro que al sistema no le interesa que los millones de analfabetos se conviertan en alfabetos, en personas capaces de generar un pensamiento critico, capaces de elegir con criterio su condición de vida. Se sabe desde luego que este sistema siniestro necesita fuerza de trabajo, mano de obra barata y necesita para sobrevivir un consumismo extremo.Sin calidad educativa no podemos jactarnos de que vivimos felizmente en un país democrático. ¿Qué clase de Democracia ejercemos si la mayoría de nuestra población no se encuentra en condiciones de votar con criterio? No seamos hipócritas y no confundamos introducir un papel en una urna con la Democracia. ¿Cómo alguien que no sabe leer ni escribir puede sentirse capaz de reflexionar sobre la elección de su representante?Sin embargo nuestros dirigentes pasan horas sentados en sus escritorios creando estrategias que no son para esta realidad. La educación necesita ser pensada como herramienta de cambio, como instrumento capaz de hacer sentir al educado la libertad que todo ser humano necesita para exaltar sus virtudes.¿Vivir o sobrevivir? La situación actual del mundo nos obliga a plantearnos diferentes tipos de situaciones que nos instan a pensarlas como causantes del deterioro de la educación en nuestro país. El problema mayor que nos aqueja como sociedad es la nueva era del consumo desmedido, que nos transforma en seres egoístas hasta el extremo que tal nos aliena y nos enceguece sin medir consecuencias. Éste capitalismo sin freno impacta sobre la forma de pensar, actuar y sentir de los oprimidos del mundo. Desde los años noventa los argentinos fuimos “asesinados” en materia educativa a causa de la corrupción impune que ejercieron los neoconservadores títeres del imperio que gobernaron durante esa década. Téngase en cuenta que este trabajo no intenta analizar los distintos períodos de la situación educativa en diferentes épocas en nuestro país. A causa de esto se excluye la nunca recuperada fuga de cerebros que sufrió nuestra Nación.Los vigilantes del capital con sede en Estados Unidos están dispuestos a llegar al exterminio de poblaciones con tal de defender sus intereses distribuidos por todo el globo. A causa de este modo de ver el mercado nuestros anhelos de educación van quedando lejos de concretarse. ¿Para que nuestros niños van querer asistir a la escuela si el mercado dispone infinidad de ofertas sin distinción de saberes? ¿Que estímulo van a tener nuestros jóvenes de presentarse a la escuela si los que manejan el mundo no necesitan personas capaces de obtener un pensamiento capaz de preguntarse sobre el desigual modo de vida actual?Cada vez que hablamos de educación nos proponemos como punto de partida la inclusión, la diversidad, la integración cuando las reglas de este sistema inicuo nos obligan a individualizarnos, a separarnos de la realidad, a someternos a las órdenes de la elite dominante. Hoy somos clientes de las corporaciones multinacionales, ya dejamos de ser hombres de este mundo hemos perdido todos los derechos y todos nuestros anhelos de ser una República independiente. Situémonos en la mente de un joven Argentino con estudios secundarios incompletos. Este trabaja por un sueldo mínimo capaz de completar sus necesidades consumistas. Las multinacionales comercializan sus productos sin encontrar fronteras cerradas, lo mismo hacen con la educación de la clase trabajadora. A este joven no le resulta productivo estudiar, le conviene trabajar para canjear su sueldo por productos exhibidos en la vidriera capitalista. “La educación que pretendendiera adaptar al hombre estaría matando sus posibilidades de acción” (…)1 .Esta afirmación de Paulo Freire resume el modo de educar en el siglo XXI sobre todo en gran parte de América Latina. Las empresas son tan fuertes que controlan el modo de la vida de las personas que componen la clase trabajadora. Los hijos de esta, están recibiendo una educación adaptativa, esto significa acomodarse a las exigencias que impone este sistema maligno que desmorona poco a poco todos los esfuerzos de los grandes hombres que lucharon por una educación liberadora.Utilizando las palabras del sociólogo Zygmunt Bauman nos encontramos en la era de la modernidad liquida en donde todo acontecimiento es efímero y lo desconocido resulta conocido en un tiempo muy breve. Vivir en este mundo significa sobrevivir.Hace mucho que nos sentimos simples objetos y no sujetos de este mundo, los imperialistas nos han colocado en el extremo de la irrealidad. Nos han apartado de la realidad y lo que es mas grave nos ha enfrentado, objetivo claro del neoliberalismo, autodestrucción de clase obrera.Se, como integrante de esta clase que nosotros también somos los culpables de este avance imperialista, también se que otro pueblo latinoamericano por mucho menos sale a las calles a exigir dignidad, a luchar por sus derechos usurpados por el imperio. A causa de la mala educación recibida hemos perdido nacionalismo, nos avergüenza ser argentinos y seguimos copiando al resto del mundo. No somos auténticos por que serlos implicaría pensarnos como hombres de este mundo y no de otro; necesitaríamos una escuela creadora de personas capaces de modificar y dirigir la realidad, necesitaríamos ser capaces de encontrar nuevas soluciones a nuestros problemas sin esperar que otra Nación lo lleve a cabo para luego repetirlo en nuestro país. De esta manera nos estaríamos desalienando, dejaríamos de ser oprimidos del sistema.Conciencia Revolucionaria:Concienciación "significa un despertar de la conciencia, un cambio de mentalidad que implica comprender realista y correctamente la ubicación de uno en la naturaleza y en la sociedad; la capacidad de analizar críticamente sus causas y consecuencias y establecer comparaciones con otras situaciones y posibilidades; y una acción eficaz y transformadora. Psicológicamente el proceso encierra la conciencia de la dignidad de uno: una praxis de la libertad’.(2) En nuestra historia Latinoamericana hemos tenido varios ejemplos de luchas en donde el pueblo ha sido el vencedor en batallas emancipadoras en donde tuvo que enfrentar a ejércitos perversos dirigidos por gobiernos siniestros. Ninguna administración neoliberalista se atreverá a educar a sus gobernados por temor a ser interrogados por estos.Las masas no son conscientes de la fuerza que tienen cuando tienen como único objetivo la liberación de su patria, las masas son invencibles restaría concientizar a esta de manera tal que sienta su fuerza y sea capaz de defender su soberanía. Para esto el pueblo deberá recuperar todo lo que le ha hurtado el imperio.Cuando nosotros seamos capaces de comprender que nuestra involución a sido provocada a causa de las políticas neoliberales que han apoyado muchos gobernantes dispuestos a rentar hasta el ultimo metro de tierra con tal de no tener conflictos con los inversionistas extranjeros. Ellos prefieren tener problemas con las masas ya que a ésta se le ha quitado la capacidad de indagar a causa de su escasa preparación educativa. Como podemos notar las nuevas generaciones están prácticamente nulas, están siendo manipuladas por líderes populistas respaldados por los grandes monopolios extranjeros. Estamos llegando a las instancias de que un mínimo porcentaje de la población accede a una educación domesticadora y eso fortalece al sistema ya que las masas prohibidas de una educación liberadora pasan a ser esclavos de las multinacionales sedientas de poder. Los que creemos en la educación popular liberadora tenemos que dejar de ser espectadores sumisos, a llegado la hora de tomar nuevamente las riendas que nos han obligado a soltar las políticas económicas impartidas en estos últimos años. Por supuesto que no será fácil, necesitamos condiciones para que este proceso sea productivo y sea capaz de golpear en donde mas le duele al imperio. Retomemos las armas que han dejado nuestros grandes hombres y terminemos con esta actual opresión.La fuerza que producen las ideas son las armas que aniquilaran cualquier provocación de parte del imperio. Una nación que desde su existencia se ha autoproclamado protectora de la Democracia, ha violado cualquier tipo de derecho soberano, ha provocado guerras según ellos preventivas en cualquier rincón del mundo donde halla petróleo, sus dirigentes son capaces de pronunciar frases como estas:“Vamos a utilizar cualquier arma de guerra que sea necesaria.”(3)“Y si nos obligan a ir a la guerra, vamos a luchar con el pleno poderío de nuestras Fuerzas Armadas.”(4)Con este tipo de pensamiento que mejor que las ideas, que mejor armamento que un pueblo educado capaz de contrarrestar este tipo de política opresora. Las ideas nacen de la educación y sin educación no hay ideas por lo tanto sin ideas no hay acción liberadora. ¿De qué manera se le explica a un analfabeto la desigualdad que provoca en el mundo que 500 empresas dominen el 80% de la producción actual? ¿Con que palabras se le explica a un grupo de analfabetos que existen otras ideas, que no todo esta trillado que hay nuevas propuestas y nuevos caminos que transitar para equiparar esta desigual situación? ¿Qué diferencias va a encontrar un analfabeto cuando sus dirigentes le proponen el ALCA o el ALBA? Los profesionales de la educación tienen en sus manos un poder que cambiara al mundo, fundará las condiciones para la creación de un estilo de hombre nuevo idóneo para contener un pensamiento critico y un protagonismo activo en los cambios sociales. Serán ellos los mentores de la conciencia revolucionaria.“Nuestra tarea revolucionaria en el día de hoy es no sólo pensar en este presente cargado de amenazas, sino también pensar en el futuro”. (5)Convulsionar el Mundo:Si nos colocamos exclusivamente como observadores de la problemática Latinoamericana podemos percibir cuales son las causas de este deteriorado presente. No hacen falta muchos saberes para llegar a la conclusión de que a este mundo lo aniquilaron las políticas neoliberales impartidas fuertemente en la década del los noventa.Dicen los expertos que la postmodernidad ha terminado con todos los valores, con todas las ideas y ha llegado a ser capaz de acabar con la humanidad, ellos sostienen que los hombres se han transformado en maquinas a la orden del imperio capitalista. Estoy de acuerdo con muchas afirmaciones que expresan los especialistas y también se que este sistema esta herido de gravedad, sus sostenedores están perdiendo fuerzas y se nota a diario. No todo es tan fácil y no todo es para siempre. Se que el cambio de rumbo es posible, se que con una educación liberadora los excluidos de este sistema perverso tendrán las armas para luchar por su liberación no será fácil, habrá caídos y habrá varias derrotas pero no podemos continuar anestesiados por los dueños del mundo.La realidad de los hechos nos obliga a indagar la problemática social existente en América Latina, nos vemos obligados a reflexionar el pasado y darnos cuenta que han existido hombres y mujeres que han luchado e incluso han dejado sus vidas por la liberación de los pueblos. Es trabajo nuestro, de sus seguidores, levantar las banderas del cambio que muchos imperialistas intentan enterrar con sus políticas desbastadoras. La acción de estos mártires de la liberación nos coloca en la etapa organizativa de las masas, la lucha del proletariado, la necesidad de un cambio radical para provocar el resurgimiento de aquellas ideas que patearon el tablero del imperio lastimándolo fuertemente.Cuando cito la palabra convulsión su interpretación será, aquella agitación política y social capaz de hacer temblar el globo para romper las cadenas que nos han colocado los dueños del mundo.La velocidad en que se vive no nos permite parar y accionar ante tantas injusticias ante tanto flagelo. El mensaje que emite el mundo globalizado es convertirse en objetos de consumo, consumir la mayor cantidad posible y desechar lo utilizado. Con tal adormecimiento cómo las masas se van a agrupar para cuestionar y crear nuevas acciones libertadoras si en esta batalla el único victorioso es el mercado.Ante tanto caos reafirmo el poder de la educación liberadora, ella es la única que nos permitirá crear seres capaces de elegir el rumbo de sus vidas. La educación que propone Paulo Freire y la gran hazaña que produjo la Revolucion Cubana en materia educativa nos orienta hacia el camino correcto. Cuando ejemplifico algunos procesos educativos conocidos en la Historia de América Latina no pretendo establecer una acción repetitiva sino recrear estas acciones y a partir de ellas fundar nuevas ideas. Ellas serán capaces de modificar el mundo, nadie puede acabar con las ideas, las ideas trascienden a los hombres y no existirá arma capaz de derrotarlas.Las buenas ideas crean revoluciones, liberan a los oprimidos, deshacen los dogmas, anuncian un mundo mejor, más justo y menos desleal, combaten sin tregua a la mediocridad. En esta era del desconcierto, de brutalidad y cinismo me atrevo a pensar un mundo mejor, y me aferro más aun a la utopía. Finalmente me adhiero a los millones de hombres y mujeres utópicos que luchan por la liberación de los pueblos oprimidos. El sistema nos obliga e estar en constante situación adaptativa, es hora de que esa adaptación sea al revés, es hora de crear una nueva clase capaz de discernir lo bueno de lo malo, comunicarse y participar de decisiones políticas, ser sujetos y no simples objetos de la realidad. Elegir, esa es la meta. Julio del 2008.- Notas(1).Paulo Freire. Educación y cambio. Ediciones Búsqueda.1979.Pag 26.(2).Paulo Freire. Educación como practica de la libertad. Ediciones Siglo XXI.2004.Pag 14.(3)y(4).Discurso pronunciado por G. W .Bush el día 29 de febrero del año 2003, extraído del libro Combate de ideas el cual se compone de diversos discursos expresados por Fidel Castro Ruz ese mismo año.(5).Combate de ideas. Fidel Castro Ruz. Ediciones Astralib.2003.pag 59.